¿Qué aportamos las mujeres en la empresa?
- Liliana Cerdio

- 10 may 2021
- 2 min de lectura
De forma natural, las mujeres aportamos a la vida organizacional ciertas características que nos son innatas... cuando nos dan la libertad de actuar conforme a nuestra naturaleza. Sin embargo, a veces nos vemos orilladas a luchar con mayor energía que los hombres para lograr los mismos resultados, nos convertimos en «guerreras», y terminamos compitiendo con los hombres y adquiriendo sus características, en lugar de complementarlos. Esto es una gran pérdida en cualquier escenario.
Si en la organización se valoraran esas características precisamente porque son diferentes a las masculinas, tal vez nos sorprenderíamos de los resultados, pues las habilidades «blandas» como la empatía, la capacidad de construir relaciones interpersonales fuertes y la intuición resultan altamente ventajosas.
¿Qué cualidades distinguen el trabajo de ejecutivas y emprendedoras?
Algunas de las características que aporta la mujer en su lugar de trabajo son:
Son pacientes, tolerantes, cariñosas.
Les gusta enseñar, cuidar y ayudar a los demás.
Pueden hacer multitasking sin problema y buscar soluciones prácticas.
Son colaboradoras, con capacidad para trabajar en equipo y lograr que los equipos funcionen. También saben pedir ayuda cuando la requieren.
Debido a la intuición, pueden ver objetivos a largo plazo y actuar con creatividad.
Construyen relaciones a largo plazo: tienen capacidad para ganar la confianza, establecen lazos emocionales, cuidan los intereses de todos los involucrados.
Saben escuchar y son sensibles y empáticas, poniéndose en el lugar del otro, leyendo el comportamiento no verbal y atendiendo las emociones no expresadas.
Pueden transmitir energía, pasión e ilusión por el trabajo que están realizando.
Valoran el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, y se preocupan por el bienestar integral de todos.
Son firmes y resistentes en las decisiones que toman.
Son generosas para compartir información, ideas, tiempo y recursos.
Tienen alto compromiso y exigencia personal.
Son constantes, comprometidas, bien organizadas.
Seguramente podríamos hacer esta lista aún más larga. Y claro que no es cierto que todas las mujeres tienen todas estas virtudes, ni que los hombres carecen de ellas; sin embargo, sí son cualidades que corresponden más a la parte femenina de cualquier ser humano.
¿Cómo es la cultura en tu empresa en este sentido? ¿Forzamos de alguna forma a las mujeres a disimular estas características y a volverse más «rudas» para ganarse el respeto de los demás? ¿Menospreciamos conceptos como la intuición, las emociones o la armonía porque «no tienen cabida» en el mundo empresarial?
Tal vez sea momento de abrir esta conversación en tu empresa, y ver cómo aprovechar más estas virtudes y hacerlas parte de la cultura. Comparte con tus equipos de trabajo qué otras características valiosas aportan las mujeres que conoces, y hagamos que todos se sientan más orgullosos de ellas.



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