• Liliana Cerdio

El poder de una visión


vision personal

«La persona más patética del mundo  es aquella que puede ver, mas no tiene una visión.» Hellen Keller


La visión es aquello que nos impulsa hacia adelante, que le da sentido a todo lo que hacemos y que nos da parámetros para saber día a día si estamos o no en el camino correcto. Si no la tenemos, da lo mismo si avanzamos o no, pues nuestros pasos no nos acercan a ningún sueño, a ningún destino, a nada que nos sea importante o trascendente.

Todos los individuos y organizaciones exitosas tienen algo en común: Una visión poderosa, positiva y profunda del futuro, que ayude a anticipar el cambio y a estar abiertos a nuevas oportunidades.

Todo gran proyecto comienza con un sueño pero luego se transformaron esos sueños en algo mucho más poderoso: una visión. Visión es el resultado de nuestros sueños en acción. Las investigaciones demuestran que en gran medida una visión de futuro precede al éxito. Primero los líderes sugieren una imagen convincente del futuro y luego la comunidad hace hacía suya esa visión del futuro y le brinda su apoyo y así en forma conjunta convierten ese sueño en realidad. Muchas veces, lo logran sin siquiera tener los recursos adecuados o una ventaja estratégica evidente. En realidad triunfan a pesar de los obstáculos. El hilo conductor es una visión profunda de su propio futuro y ese es el ingrediente clave, no el único, pero el primero y el más importante.

Pero un líder no puede inspirar a una visión colectiva si carece de una visión propia. Mi visión personal es amplia y llena de matices, y aunque se va transformando cada día conforme van pasando o no eventos que marcan mi vida, me mantienen en un camino que para mí es congruente y significante. Esto no significa que como persona, o como profesionista, o como mamá, o como pareja, o como amiga, o como hermana, o como cualquiera de aquellos matices de los que hablaba no meta la pata una y mil veces, no me pierda al transitar caminos equivocados, que no me encuentre de pronto volviendo sobre mis pasos para recuperar el rumbo.

No quiere decir tampoco que todos aquellos que van en mis asientos de pasajeros a fuerza llegarán conmigo hasta el final, o que ya llevo a todos aquellos que han de acompañarme en cada viaje. No quiere decir que ya tenga todas las reservaciones hechas en mi punto de destino y haya hecho toda la lista de actividades para cuando llegue… no, no es así, simplemente porque puedo cambiar de destino y de acompañantes y de vehículo para llegar, y de planes cuando llegue. Pero esta mera conciencia de viaje, de vehículo, de acompañantes, de destino, de actividades, ya lo convierte en un proceso totalmente distinto.


Por eso, me tomo el tiempo de forjar una visión como profesionista, como ser humano, como mujer. Esta visión contempla a un ser humano en armonía, que deje una huella positiva en las personas con las que interactúa. ¿Tú la tienes? ¿Cuál es? ¿Y tu empresa tiene una visión inspiradora hacia la que todos quieran contribuir?


No dejes de ver este video de Joel Barker, El poder de una Visión. Y si puedes verlo con tu equipo de trabajo, mucho mejor! Inspiración para todos.


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