¿Quién se ha Llevado mi Queso? Una Historia sobre el Cambio
- Liliana Cerdio

- 14 may 2012
- 2 min de lectura
«¿Quién se ha llevado mi queso?» es un cuento sobre el cambio, ambientado en un laberinto donde cuatro personajes buscan «queso». El queso es una metáfora de lo que uno quiere tener en la vida: un trabajo, una relación, dinero, salud, reconocimiento o paz interior. Cada quien tiene su propia idea de lo que es el queso, y va tras él porque cree que le hará feliz. Si lo consigue, casi siempre se encariña con él; y si lo pierde, la experiencia suele ser traumática.
Alguien dijo alguna vez: «el único ser que anhela el cambio es un bebé mojado». Por lo general tememos el cambio, aunque sea beneficioso para nosotros. Y si quieres iniciar algún tipo de cambio en tu empresa o tus equipos de trabajo, es muy probable que te enfrentes a serias barreras.
En el cuento, el «laberinto» representa el lugar donde pasas el tiempo en busca de lo que deseas: puede ser la organización en la que trabajas, la comunidad en la que vives o tus relaciones.
Un ejemplo real de cómo ha servido este cuento en la vida real es el de Charlie Jones, el respetado locutor de NBC, quien confesó que escuchar esta historia salvó su carrera. Después de hacer un excelente trabajo retransmitiendo pruebas de atletismo en unos Juegos Olímpicos, su jefe le dijo que en los siguientes Juegos se encargaría de natación y saltos en su lugar. Se sintió frustrado e injustamente tratado, y esa ira empezó a afectar todo lo que hacía. Al conocer esta historia, se rio de sí mismo y cambió de actitud: entendió que su jefe simplemente le había «movido el queso», se adaptó, aprendió sobre los nuevos deportes, y descubrió que hacer algo nuevo lo rejuveneció. Su jefe reconoció su nueva actitud y energía, y disfrutó de más éxito que nunca.
Como toda empresa que aspire no sólo a sobrevivir sino a ser competitiva, la tuya debe estar cambiando constantemente. Nos mueven el «queso» sin parar. Mientras que en el pasado queríamos empleados leales, hoy necesitamos personas flexibles, que no sean posesivas con «la manera de hacer las cosas aquí».
Te invito a hacer este ejercicio con tu equipo: definan cuál es su «queso», cómo se ha movido últimamente, y hacia dónde los está haciendo moverse como equipo. Si quieres facilitación profesional para esta conversación, conoce nuestro Coaching Ejecutivo.



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