Si Tienes la Varita Mágica para Negocios Exitosos, no Necesitas Leer Más
- Liliana Cerdio

- 1 jul 2012
- 2 min de lectura
¿Qué es lo que caracteriza a una organización fuera de lo común en estos días?
A pesar de que parecen cuestiones de sentido común, a muchos emprendedores, directores y líderes siguen sin hacerles mucho sentido. Se ven como cosas tan obvias que vienen solas, como por arte de magia, si nos preocupamos por tener muchas ganas de trabajar, buenas ideas y manuales de procedimientos actualizados. Y sin embargo, pasa el tiempo, la organización produce y crece, pero no se convierte en la mejor de su ramo, ni es considerada por su gente como un lugar fuera de lo común para trabajar.
La pregunta obligada es: ¿cómo logro una organización fuera de serie? La respuesta más concreta es: con mucho esfuerzo, y si ese esfuerzo comienza desde el primer día de funcionamiento de la organización, mejor. Mientras más tiempo esperemos, más remaremos contra corriente cuando queramos hacerlo, luchando contra culturas ya establecidas y prácticas poco productivas.
Las organizaciones fuera de lo común requieren, antes que nada, estar formadas por personas fuera de lo común — y éstas no son fáciles de atraer, y mucho menos de retener. Desde el día uno debemos esforzarnos por lograr:
Productos y/o servicios con la calidad suficiente para volverse líderes en su mercado.
Un liderazgo competente y talentoso.
Una fuerza de trabajo competente, talentosa y automotivada.
Una visión, misión y valores vivos y compartidos por todos, que rijan sus acciones y decisiones.
Un plan que todos compartan y que sirva para definir prioridades y tomar decisiones.
Una cultura que recompense las ideas y contribuciones de las personas.
Una cultura que fomente el trabajo en equipo, la cooperación y la integración.
Personas ávidas de seguir aprendiendo y de compartir su conocimiento con los demás.
Procesos definidos que aseguren la máxima eficiencia en todas las áreas.
Búsqueda proactiva de innovación, mejora y nuevas ideas de forma constante.
Capacidad de anticipar el cambio y redefinir el negocio para sostener su ventaja competitiva.
Capitalización de nuevas oportunidades de mercado, priorizando las necesidades del cliente.
Lograr cualquiera de estos puntos no es fácil ni automático, pero hay muchos ejemplos vivos de quienes lo han logrado. La primera etapa es el autoconocimiento: quiénes somos, qué queremos, dónde estamos parados hoy y a dónde queremos llegar. Déjanos ayudarte a hacer ese autoexamen con un Diagnóstico. No es magia, pero puedes lograr cosas mágicas.
Basado en el libro «Building the Awesome Organization», de Catlin & Matthews, Kauffman Center for Entrepreneurial Leadership, 2002.



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